Directora del Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar (ITISB) de la Universidad Andrés Bello (UNAB)
23 años de experiencia
Como mujer en ingeniería, sé que nuestra visión transforma. A las que empiezan: lideren e innoven. Como madre, mis hijos me inspiran a soñar sin renunciar a ser quienes somos.
Desde pequeña, en mi ciudad natal Viña del Mar, sentí una profunda curiosidad por entender el mundo que me rodeaba. Me motivaba observar, cuestionar, integrar perspectivas y pensar en soluciones. Esa inquietud me llevó a estudiar Ingeniería en Informática Aplicada en la Universidad de Valparaíso, donde descubrí el enorme potencial de la ciencia y la tecnología para transformar vidas.
Durante mi carrera universitaria desarrollé una fuerte vocación por la búsqueda de soluciones aplicadas, con impacto social y un enfoque interdisciplinario. Esta mirada me llevó a preguntarme cómo aprendemos, cómo compartimos el conocimiento y cómo surgen los cambios sociales. En esa búsqueda descubrí el Magíster en Ciencias Cognitivas en la École Normale Supérieure de París, Francia. Postulé a una beca, tomé la decisión de cambiar mi vida y asumí el desafío de estudiar en otro país.
Allí exploré cómo surge la cognición social, cómo se propagan las ideas y cómo se transmite el conocimiento. Esa analogía me llevó a estudiar modelos de propagación de enfermedades, colaborando con equipos clínicos y abriendo una línea de trabajo que fusionó ingeniería, salud y ciencias sociales. Durante mi doctorado, trabajé en comprender cómo las estructuras sociales influyen en enfermedades como la obesidad.
De regreso en Chile, me vinculé activamente con el sistema público de salud, donde impulsé soluciones tecnológicas para mejorar la gestión hospitalaria, apoyar el diagnóstico clínico y optimizar procesos.
Uno de los proyectos más significativos de mi carrera ha sido el desarrollo de Epivigila por Raveno, un sistema nacional de registro y vigilancia de enfermedades de notificación obligatoria. Implementado justo antes de la pandemia de COVID-19, se convirtió en una herramienta clave para monitorear en tiempo real la situación epidemiológica del país. También participé en el desarrollo del Registro Nacional de Cáncer y en la implementación de soluciones basadas en sensores e inteligencia artificial para el monitoreo remoto de personas mayores, fortaleciendo su bienestar, autonomía y seguridad dentro del hogar.
Mi mayor hito ha sido fundar y dirigir el Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar (ITiSB) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Andrés Bello. Este instituto fue creado con el propósito de articular la ingeniería y la salud promoviendo la investigación aplicada, la transferencia tecnológica y la innovación, pensando las soluciones desde la experiencia y el bienestar de quienes las usarán. Hemos desarrollado soluciones tecnológicas avanzadas que responden a desafíos concretos del sector público y privado, y buscamos seguir generando soluciones sostenibles que respondan a las necesidades reales de las personas y del sistema de salud.
Como mujer en ingeniería, sé que nuestras perspectivas son fundamentales. A quienes se inician en este camino, les digo: nuestra visión transforma. Y como madre, mis hijos me inspiran a seguir demostrando que es posible liderar, innovar y soñar, sin renunciar a quienes somos.
Ingeniera en Informática Aplicada
PhD en Ciencias
I+D+i
Implementar el sistema nacional de vigilancia de enfermedades transmisibles (EPIVIGILA)