Directora Nacional de Ingeniería
Más de 20 años de experiencia laboral
A niñas, jóvenes y mujeres: persigan sus sueños, rechacen el “no es posible”. Los límites son internos; sean inquietas, cuestionen. No están solas.
Desde niña mis juegos eran más bien en grupos diversos, desafiantes y competitivos, quería ser astronauta, y hoy en retrospectiva, pienso que desde pequeña viví sin estereotipos de género. Más tarde quise seguir los pasos de mi madre y convertirme en profesora, pero gracias a mi afinidad por la matemática y la física, opté por ingeniería civil industrial en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, PUCV, por su amplio campo de acción. Sin duda no me equivoqué, porque siempre estoy tratando de resolver problemas, hasta conseguirlo.
Comencé mi carrera profesional como la gran mayoría, siendo analista de sistemas. Pero no pasó mucho tiempo antes de tomar una decisión que cambiaría mi vida: convertirme en socia de la empresa en la que trabajaba. Así nació mi primer emprendimiento, una empresa de desarrollo de software, junto a quien más tarde se convertiría en mi compañero de vida y padre de mi mayor y más preciado logro: mi hija Antonia.
Fue en esos años, cuando comencé mi carrera académica, la invitación me llegó con el objetivo de transformar dos asignaturas, pasar de la teoría a la práctica. Desde ese instante he dedicado más de dos décadas a la formación de ingenieros e ingenieras, desde el aula y también desde cargos de gestión y liderazgo. Fui la primera mujer Decana electa de una Facultad de Ingeniería en la Región Metropolitana, el hito más importante que no solo me enorgullece, sino que me compromete con las generaciones que vienen.
El camino no fue fácil, al contrario, tuve que derribar mitos, ser fuerte y como siempre, apoyarme en amigos y compañeros de ruta (“el futuro”) porque estoy convencida que las metas se logran en equipo, nada podemos hacer solos.
Soy hija de una mujer power, luchadora y dirigente social, que me enseñó el valor de la justicia, la igualdad y la entrega por los demás. La persona que soy ahora, sin duda, es gracias a ella. De mi padre, nieto de inmigrante y empresario, aprendí a ser resiliente y siempre dispuesta a aceptar nuevos desafíos. Mi hermana ha sido un pilar fundamental en cada etapa de mi vida: generosa, incondicional, presente, sin pedir nada a cambio. Sin ella/os sinceramente, no estaría aquí recibiendo este reconocimiento.
He liderado cambios curriculares, centros de innovación, impulsado programas de formación, medios de divulgacióny espacios de reflexión para acercar la ingeniería a la sociedad. También he levantado mi voz por la equidad desde diversos espacios, convencida de que una ingeniería con impacto social es no solo posible, sino urgente.
Mi máximo sueño es que la brecha de género en STEAM no sea tema, que vivamos en un mundo inclusivo y diverso de verdad, sin estereotipos y sesgos, más amigable y sin diferencias de clase, y sobre todo, con más mujeres en espacios de poder, porque no solo es un derecho, sino que además es inteligente, ya que los equipos diversos son más creativos e innovadores. Mi propósito ha sido, y seguirá siendo, demostrar que la ingeniería puede ser inclusiva, sostenible y con un profundo compromiso social.
A las niñas, jóvenes y mujeres que lean esta historia, les diría que persigan sus sueños y no acepten nunca un “no es posible”, porque los límites están dentro de uno mismo, que siempre sean inquietas y cuestionen lo establecido. No están solas.
Ingeniera Civil Industrial
Magister en Dirección de Empresas
Diplomado en habilidades directivas, trabajo en equipo y liderazgo
Gestión académica-cofounder serkainnovaciones
La primera mujer en ser decana electa de una Facultad de Ingeniería en la región metropolitana