Profesora titular
Escuela de Ingeniería Biomédica
Facultad de Ingeniería
Universidad de Valparaíso
25 años de experiencia
«Mirando en perspectiva, diría que he podido desarrollarme como persona en ingeniería más allá de mi género, es decir, que he tenido la fortuna de que eso no fuera tema ni de pequeña ni durante mis estudios. Tuve más roces en los espacios laborales, sí, pero con paciencia y mostrando que una sabe hacer bien las cosas, trabajando en equipo, se sale bien adelante.»
Siempre me ha gustado el saber cómo funcionan las cosas, y no solamente saber, sino también poder tomar acciones y buscar cómo avanzar hacia un propósito determinado. En particular siempre me ha fascinado el cuerpo humano, su funcionamiento. Entonces creo que muy logicamente llegué a estudiar ingeniería biomédica, la que tiene un fuerte componente de física, de ingeniería y una necesidad elevada de comprensión de la fisiología humana en pro del desarrollo de nuevas soluciones a todos los problemas de salud que nos siguen aquejando en el siglo XXI. Es decir, la atracción no fue solo por la ingeniería, sino por la investigación y desarrollo en ingeniería.
Durante mis estudios me ha fascinado particularmente la parte de imagenología: el cómo observar el cuerpo sin tocarlo. Desde que tuve las primeras explicaciones de los procesos complejos de la imagenología por resonancia magnética, quedé atrapada por la potencia y lo versátil que es esta técnica. “Jugando” con campos magnéticos uno logra codificar en píxeles de mm2, fenómenos ocurriendo en apenas algunos micrones – como lo es la imagenología ponderada en difusión, que permite por ejemplo obtener tractografía de las fibras de sustancia blanca, y todo eso sin tocar ni irradiar al paciente.
En los diferentes espacios en los cuales he podido desarrollarme – el Commissariat à l’Énergie Atomique (CEA) en Francia, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Valparaíso – he desarrollado varias metodologías para la imagenología por resonancia magnética, con particular foco en la imagenología por difusión y en la imagenología funcional, esta última consistente en cómo observar el funcionamiento del cerebro. A nivel personal me ha importado siempre no solamente realizar desarrollos orientados a la comunidad científica internacional, sino preguntarme cómo, concretamente, mi trabajo se puede conectar en forma más directa con las personas que viven en el espacio que me acoge. Es así que, paulatinamente, hemos creado un grupo de trabajo con médicos del Hospital de Valparaíso que ha permitido disponer de soluciones de imagenología funcional para los pacientes que lo requieran. Es esta misma inquietud que me ha guiado a mantener el vínculo con la ingeniería biomédica base, asociado a la evaluación de seguridad de dispositivos médicos, en el laboratorio Certemed que implementamos en la Universidad de Valparaíso. Los dispositivos médicos son complejos y es necesario tener un espacio que permita asegurar de que ningún paciente tenga su vida dependiente de un equipo poco fiable, como llegó a ser evidente durante la crisis vivida en pandemia, con la importancia que adquirieron los equipos de ventilación mecánica.
Mirando en perspectiva, diría que he podido desarrollarme como persona en ingeniería más allá de mi género, es decir, que he tenido la fortuna de que eso no fuera tema ni de pequeña ni durante mis estudios. Tuve más roces en los espacios laborales, sí, pero con paciencia y mostrando que una sabe hacer bien las cosas, trabajando en equipo, se sale bien adelante.
Ingeniería Biomédica
Master of Science in Biomedical Engineering
Ph.D. in Biomedical Engineering
Ingeniería Biomédica
Imagenología médica
El haber podido avanzar en técnicas de imagenología funcional por resonancia, implementándolas en el hospital público de Valparaíso, de la mano con el equipo clínico del hospital.