Facultad de Ingeniería y Negocios, Universidad de las Américas

Reconocimiento

Cada vez son más las mujeres que, con su talento, perseverancia y visión, están redefiniendo lo que significa innovar, liderar e investigar en áreas de ciencias, ingeniería y tecnología. Hoy, quiero destacar el trabajo de una ingeniera de nuestra Facultad de Ingeniería y Negocios, cuya historia nos inspira y moviliza. Quiero reconocer a la Dra. Melissa Alegría Arcos por su brillante trayectoria en bioinformática y ciencia de datos.

Más allá del merecido galardón, lo que verdaderamente nos conmueve es su historia. Una historia que nace en Talca, en un hogar alejado del mundo científico, pero profundamente arraigado en valores. Una historia que desafió las estadísticas, que rompió moldes y que hoy se convierte en un faro para tantas otras mujeres que sueñan con abrirse camino en la ciencia y la ingeniería.
Melissa fue la única mujer en su generación de doctorado. Se atrevió a emprender en biotecnología cuando nadie hablaba de startups científicas en nuestro país. Desde allí, patentó soluciones con impacto internacional, fundó empresas pioneras que hoy aplican inteligencia artificial para transformar la salud intestinal, y, desde nuestra facultad, lidera investigaciones de vanguardia en salud personalizada, con una mirada crítica e innovadora.

Su reconocimiento es un logro individual, sin duda. Pero también es el reflejo de un cambio que estamos cultivando con convicción: atraer, acompañar y proyectar a más mujeres en ingeniería, para que lideren, transformen y redefinan los horizontes de lo posible.
Como facultad, tenemos claro que el talento no tiene género, pero las oportunidades sí han tenido barreras. Y es justamente ahí donde queremos marcar la diferencia. Por eso estamos impulsando con fuerza políticas que promuevan el ingreso equitativo, aseguren la permanencia y potencien el desarrollo profesional con perspectiva de género. Estamos visibilizando referentes como Melissa, no solo para celebrar sus logros, sino para que nuestras estudiantes puedan mirarlas y decir: yo también puedo.

Sabemos que transformar una cultura no ocurre de un día para otro. Pero también sabemos que cada paso cuenta. Cada historia como la de Melissa ilumina el camino, inspira vocaciones, y reafirma que una comunidad más diversa nos permite avanzar como sociedad, siendo más creativos y estando más preparados para enfrentar los desafíos del futuro.

Gracias, Melissa, por mostrarnos lo que significa abrir caminos con coraje y generosidad. Y gracias a todas las mujeres que, desde distintos ámbitos de nuestra facultad, están haciendo historia cada día.

Sigamos construyendo juntos un lugar donde soñar en grande no tenga límites, donde cada talento encuentre su espacio y donde el liderazgo femenino no sea la excepción.

 Lorenzo Reyes Bozo
Decano